Que es la hipertensión arterial. Dr. Gabriel Lapman

¿Qué es?La presión arterial es la fuerza con la que se desplaza la sangre por las arterias. La hipertensión arterial es una enfermedad de la pared de las arterias, que se caracteriza por cambios estructurales que las llevan a endurecerse y disminuir su luz.

¿Cómo se diagnostica?Si luego de tres registros, en diferentes consultas, la presión arterial se encuentra elevada, el medico puede determinar el diagnostico. En algunas ocasiones, si quedan dudas, el profesional puede solicitar un registro ambulatorio de 24 horas de la presión arterial.

¿Cuáles son sus síntomas?La hipertensión arterial no provoca síntomas. Una persona puede pasar mucho tiempo (meses o años) con la presión elevada y no sentir nada. Algunas personas pueden experimentar sensaciones inespecíficas como dolor de cabeza, mareos o cansancio pero que no las sientan no quiere decir que la presión sea normal y por el contrario no siempre que a uno le duela la cabeza será a causa de la presión alta. La única manera de saber si se tiene la presión arterial alta, es midiéndola.

¿Cuál es tu tratamiento?En todos los casos será el médico tratante el encargado de indicar qué tipo de tratamiento seguir y si es necesario la administración de medicación. Es importante aclarar que la hipertensión arterial no se cura con el tratamiento sino que se controla.

¿Cómo se controla?Además de cumplir con el tratamiento indicado por el médico, es importante mantener un peso saludable, no fumar, consumir alimentos reducidos en sodio, evitar alimentos enlatados y procesados y realizar al menos 30 minutos de actividad física diariamente.

La hipertensión arterial es una enfermedad de las arterias que puede afectar a muchos órganos:

El corazón tiene que hacer más fuerza en cada latido si la presión esta elevada, por lo tanto sus paredes musculares aumentan de grosor (hipertrofia) lo cual a largo plazo es perjudicial para su funcionamiento.

El cerebro está preparado para funcionar con valores normales de presión, cuando ésta se eleva demasiado las pequeñas arterias del cerebro pueden romperse y generar un sangrado cerebral (ACV hemorrágico).

Arterias. La presión arterial alta también daña las paredes de las arterias favoreciendo el depósito de colesterol y otras sustancias, proceso llamado aterosclerosis que las obstruye progresivamente. Esto puede suceder en las arterias del corazón y en ese caso se llama enfermedad coronaria, o en las arterias de las piernas (enfermedad vascular periférica), en las carótidas y en los riñones.

Aorta. Esta es la arteria principal del cuerpo y está conectada directamente con el corazón. Si la presión arterial se eleva demasiado, sus paredes pueden debilitarse y hacer que aumente el tamaño de la aorta. Esta patología se llama aneurisma y si se combina presión alta con paredes arteriales debilitadas el aneurisma puede romperse y generar un sangrado que muchas veces es mortal.

La hipertensión arterial también puede dañar directamente algunos órganos como los ojos y los riñones.

¿Cuál es la causa de la hipertensión arterial?En más del 90% de los casos no se encuentra una causa reconocible. Esta es la llamada hipertensión arterial primaria o esencial y en general responde a un componente genético que provoca que una persona la desarrolle en algún momento de su vida. En un pequeño porcentaje existe una causa reconocible y en esos casos hablamos de hipertensión secundaria. Algunas enfermedades que producen hipertensión son las que afectan al riñón y las glándulas suprarrenales. En otros casos, algunos medicamentos pueden causar elevación de la presión arterial (entre ellos están las anfetaminas, gotas nasales descongestivas, corticoides, muchos antiinflamatorios y los anticonceptivos orales).

¿Un medicamento para la presión tomado durante tantos años seguidos, produce acostumbramiento o puede provocar algún daño en el organismo?No, las medicaciones para la hipertensión no producen acostumbramiento y por lo tanto no pierden eficacia por el transcurso del tiempo. Si en algún momento son necesarias más dosis o agregar otro fármaco es porque la misma enfermedad ha progresado. En cuanto a los efectos adversos potenciales del tratamiento, todas las medicaciones requieren el control de un profesional. En caso de que aparezcan efectos no deseados durante el tratamiento de la hipertensión, éstos serán generalmente reversibles con la suspensión del fármaco y su médico podrá recomendarle otras alternativas efectivas. El control médico periódico es la mejor manera de optimizar los resultados del tratamiento y prevenir efectos no deseados.

¿Mi presión es nerviosa?No. La hipertensión arterial es una es una enfermedad de las 24 horas del día. Como es lógico, los pacientes hipertensos tendrán un aumento exagerado de la presión arterial ante situaciones estresantes comparados con los no hipertensos. Es decir, las situaciones de estrés pueden elevar transitoriamente la presión y la aumentarán mucho más en las personas con hipertensión arterial (respuesta desproporcionada al estrés).

¿El autocontrol de la presión o toma domiciliaria o en la farmacia, es útil?Sí, es de mucha utilidad ya que nos permite conocer los cambios de la presión arterial durante la vida diaria. En la actualidad existen equipos automáticos y semiautomáticos que son útiles, económicos y de muy fácil manejo (consulta con tu médico las marcas homologadas).Los más útiles son aquellos que tienen un manguito que se coloca en el brazo (por encima del codo). Es conveniente que su médico controle el correcto funcionamiento del equipo periódicamente, durante alguna visita. No se recomiendan los que registran la presión arterial en el dedo ni en la muñeca porque son inexactos. Es conveniente anotar los resultados de las tomas de presión y llevarlos a la consulta para colaborar con el médico en las decisiones sobre el tratamiento. El profesional será el encargado de decir cada cuanto es conveniente que te tomes la presión de acuerdo a cada caso particular.

¿Varlores recomendados de presión arterial?

10 consejos para cuidar su corazón por el Dr.Gabriel Lapman

Introducir pequeños cambios en tu estilo de vida puede generar grandes beneficios en tu salud cardìaca y evitar enfermedades y complicaciones que te pondrían en riesgo. No es necesario hacer grandes sacrificios para mantener un corazón sano. Solo debes tomar algunas medidas.

Cuida tu peso y come bien: Un peso adecuado se logra al equilibrar las calorías que se ingieren con las que se gastan durante el día. Lo ideal es gastar más de lo que se come. El índice de masa corporal no debe superar los 25 kg/m2. En tu dieta incluye pescados, carnes magras, frutos secos, aceite de oliva, lácteos descremados, frutas, verduras y legumbres que aporten los minerales y vitaminas que el cuerpo necesita. También incluye ácidos grasos, como Omega 3, 6 y 9.

Cuida el colesterol y la glucosa: El exceso de colesterol se deposita en las paredes de los vasos sanguíneos y obstruye el flujo de la sangre. Si en ayunas los resultados del colesterol superan los 200 mg/dl y la glicemia es superior a 100 mg/dl, tienes que consultar con un especialista.

Duerme bien: Dormir 8 horas diarias, porque el descanso permite reponer energías y evita consumir estimulantes o exceso de cafeína para rendir durante el día.

Mantente activo: Al ser un músculo, tu corazón necesita ejercitarse. Por eso, realiza actividad física regular, mejorarás la circulación sanguínea en todo tu cuerpo y tus arterias lograrán una mayor y mejor dilatación y los niveles de colesterol y de triglicéridos en la sangre se regularán y la presión arterial disminuirá. La indicación actual son 150 minutos a la semana de ejercicio aeróbico de intensidad moderada son suficientes.

No al estrés y la ansiedad: Intenta generar espacios para desconectarte. Prácticas como el yoga pueden ser de gran utilidad.

Controla tu presión: La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Los niveles de una persona sana están bajo los 140/90 mm Hg. Es importante chequearla constantemente, ya que la hipertensión suele ser asintomática. Una medida útil es disminuir el consumo de sal.

No fumes: El tabaco reduce la cantidad de oxígeno en la sangre; estrecha y endurece la capa interna de las arterias, y hace que la presión arterial aumente. Además, es el causante de reducir los niveles de colesterol bueno (HDL) en la sangre y de aumentar los niveles del malo (LDL) y de los triglicéridos. Un cigarrillo diario es suficiente para aumentar el riesgo de ataque cardiaco o cerebral.

Cuidado con el alcohol y otras sustancias: Al mezclarse con la sangre afectan el funcionamiento de muchos órganos del cuerpo.

Diagnostica a tiempo: Se estima que la mitad de las personas que mueren repentinamente por males coronarios no sabía de su problema. Es fundamental la realización periódica de chequeos médicos, especialmente si tienes factores de riesgo.

Controla la diabetes: Puede provocar graves alteraciones en el corazón, riñones, visión y extremidades inferiores. Si cualquiera de tus padres es diabético o tienes sobrepeso u obesidad, estarás más predispuesto a desarrollarla.

Cada vez hay más evidencia de que la prevención de las enfermedades cardiovasculares no debe centrarse en un único factor de riesgo y que los fármacos son insuficientes para lograr el control óptimo de los factores de riesgo. Los cambios en el estilo de vida tienen gran impacto en la reducción de las enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones.

En este sentido, un estudio reciente (EPIC-Norfolk)demostró que con pequeñas mejoras de varios indicadores de salud se consiguen grandes reducciones del riesgo cardiovascular de hasta un 93%. Los indicadores de salud que reducen el riesgo cardiovascular son los siguientes:

1. Controlar el índice de masa corporal: intentar mantener el peso ideal se consigue con dieta pobre en calorías y ejercicio físico.

2. Seguir una alimentación sana: la mejor es la dieta mediterránea, que ha demostrado una reducción del 30% de las complicaciones cardiovasculares graves y de la mortalidad total de sujetos con alto riesgo cardiovascular.

3. Practicar deporte: está demostrado que realizar actividad física moderada disminuye significativamente el riesgo cardiovascular y el desarrollo de insuficiencia cardiaca.

4. Evitar el tabaquismo: el tabaquismo sigue siendo la principal causa de muerte prevenible y el principal problema de salud pública. La mortalidad por cualquier causa es 3 veces mayor entre los fumadores que entre los que nunca han fumado, con un acortamiento de la esperanza de vida de más de 10 años, fundamentalmente por cáncer, enfermedades respiratorias y enfermedades cardiovasculares. El cese antes de los 40 años reduce el riesgo de muerte atribuible al tabaco en un 90%.

5. Controlar la presión arterial: prevenir la hipertensión arterial con una dieta baja en sal, ejercicio y evitar el sobrepeso. Si tienes hipertensión arterial hay que intentar mantener la presión arterial sistólica por debajo de 140/90 mmHg.

6. Mantener en niveles idóneos la glucosa: prevenir la aparición de diabetes con dieta pobre en azúcares refinados, ejercicio físico y evitar el sobrepeso. Si eres diabético, intenta mantener las cifras de glucosa en sangre controladas.

7. No superar los niveles recomendados de colesterol: evitar tener el colesterol elevado, algo que se consigue con dieta baja en grasas saturadas y alimentos ricos en colesterol, así como con ejercicio físico.

 Por lo tanto, debemos seguir insistiendo en la mejora de la educación de todas las personas (incluso desde la infancia) para adquirir hábitos de vida saludables que eviten la aparición de los factores de riesgo cardiovascular2 y, consecuentemente, disminuyan las enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones.

Referencias:

 1. Lachman S, Peters R, Lentjes M, Mulligan A, Luben R, Wareham N, et al. Ideal cardiovascular health and risk of cardiovascular events in the EPIC-Norfolk prospective population study. Eur J Prev Cardiol. 2015.

 2. Rev Esp Cardiol. 2016;69:294-9 – Vol. 69 Núm.03 DOI: 10.1016/j.recesp.2015.10.017

Buenos pronósticos y tratamientos para las enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte para hombres y mujeres. En países desarrollados, cada 39 segundos acaban con una vida. Lo positivo es que pueden revertirse.

 

Cuando hablamos de enfermedades cardiovasculares nos referimos al infarto agudo de miocardio, la hipetensión arterial, el colesterol alto, las arrítmias y la insuficiencia cardíaca. En sí, el infarto agudo de miocardio es la principal enfermedad cardiovascular que los médicos cardiólogos debemos combatir. Ésta se debe al estrechamiento, endurecimiento y al depósito de colesterol en las arterias que nutren al corazón de sangre. Es una enfermedad progresiva, lo que significa que comienza en los primeros años de vida y está influenciada por diversos factores tales como la alimentación,  el estilo de vida y los antecedentes familiares.

La enfermedad cardiovascular presenta su pico de modo diferenciado de acuerdo al género: en el hombre se manifiesta luego de los 45 años mientras que en la mujer, luego de los 55 años, por efecto de la baja en los niveles de estrógenos.  Sin embargo, hoy en día los médicos podemos predecir este riesgo a 10 años utilizando métodos de cálculo específico del riesgo cardiovascular. Es por esto que todos los pacientes deberían conocer su índice de riesgo  para poder corregirlo a largo plazo.

Los factores de riesgo graves se encuentran en 8 de cada 10 personas que sufren enfermedades de este tipo. Entre ellos,  podemos nombrar principalmente a la hipertensión, los niveles aumentados de colesterol, la falta de ejercicio o sedentarismo y el sobrepeso, entre otras. La base del éxito para reducir el riesgo de padecer estas patologías consiste en asegurarnos de que el paciente cumpla una dieta rica en verduras y frutas, descienda de peso, controle su presión arterial y practique ejercicio.

Los estudios de diagnóstico médico que permiten evaluar el estado de salud cardiovascular del paciente son: el examen físico y cardiovascular completo, la toma de la presión arterial, el análisis de laboratorio completo que incluya un  perfil de colesterol, el electrocardiograma, el eco cardiograma doppler, el holter de arritmias, la  presurometría (holter de presión arterial de 24hs), la ergometría, la cardiografía por bioimpedancia, el ecodoppler de vasos del cuello y el pesaje por bioimpedancia.

Siembra Un Pensamiento Y Recoge Una Acción. Siembra Una Acción Y Recoge Un Hábito. Siembra Un Hábito Y Recoge Un Carácter. Siembra Un Carácter Y Recoge Un Destino

Las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse y/o revertirse con la terapéutica adecuada.  Los hábitos alimentarios basados en las dietas con alto contenido de frutas, verduras, pescados, aceites (como el omega 3 y 6)  y cereales integrales demostraron una disminución significativa de las enfermedades cardiovasculares, especialmente la hipertensión, el colesterol alto en sangre y la diabetes tipo II. El consumo limitado de la sal, la restricción de los panificados, las grasas, los encurtidos, los embutidos y los quesos duros también tienen un efecto muy favorable sobre estos factores de riesgo antes comentados. El resultado de una dieta balanceada y el aumento en el ejercicio físico generan el efecto más beneficioso para el cuerpo, logrando un peso saludable y la prevención de eventos cardiovasculares.

En lo que respecta al ejercicio físico específicamente, se sugiere realizar una actividad regular de intensidad moderada, como por ejemplo una caminata intensa de 30 a 40 minutos diarios que genera efectos beneficiosos para la salud: previene la acumulación de grasa en las arterias y revierte las placas ya formadas,  previene la formación de coágulos sanguíneos, fortalece los músculos y ayuda a controlar el peso corporal, además de mejorar el estado de ánimo y el funcionamiento mental. Con respecto a otros hábitos recomendados para las personas que padecen de enfermedades cardiovasculares e hipertensión,  se aconseja dejar de fumar, moderar el consumo de alcohol y disminuir el estrés.

Asimismo, existen drogas para el tratamiento específico de las enfermedades cardiovasculares que complementan los hábitos saludables y que brindan efectos sumamente beneficiosos. Hay una gran variedad de medicamentos que su médico cardiólogo podrá prescribir, de acuerdo a la condición y perfil de riesgo del paciente: desde la mismísima aspirineta, que tiene un efecto saludable para la prevención de coágulos, pasando por las más de 200 drogas para la hipertensión, con mecanismos de acción variados,  hasta las drogas anti arrítmicas y las que disminuyen el colesterol y los triglicéridos. Siempre y cuando se respeten las dosis y las indicaciones del especialista, estos medicamentos proporcionarán una mejora en la salud cardiovascular. Existen en la actualidad en nuestro país unidades de hipertensión o de prevención cardiovascular, con equipo de cardiólogos especializados y de trabajo multidisciplinario que visualizan al paciente como un sujeto para acompañar de manera integral, abordando su problemática desde una perspectiva global. La Unidad de Hipertensión del Sanatorio Modelo de Caseros es un centro que está a la vanguardia del tratamiento y prevención de enfermedades cardiovasculares y cuenta con el equipamiento completo para el seguimiento holístico del paciente.

Entonces, podemos concluir que el pronóstico de las enfermedades cardiovasculares  es muy favorable si se siguen las pautas que los especialistas plantean, cumpliendo además con una dieta saludable y modificando los hábitos de salud.

Dr. Gabriel Hernán Lapman

MN: 119066